El estudio de la Hormona Adrenocorticotrópica (ACTH), sirve para evaluar el correcto funcionamiento de la glándula hipófisis (ubicada en el cerebro) y de las glándulas suprarrenales (ubicadas sobre los riñones), así como para diagnosticar problemas en la producción de cortisol (la principal hormona del estrés).
La ACTH es producida por la hipófisis y su función principal es ordenarle a las glándulas suprarrenales que liberen cortisol a la sangre.
🧪 Sus usos principales incluyen:
1. Diagnosticar trastornos de la producción de cortisol
Síndrome de Cushing (exceso de cortisol): Ayuda a determinar la causa. Si la ACTH está alta, el origen suele ser un tumor benigno en la hipófisis que estimula de más a las suprarrenales. Si la ACTH está muy baja, el problema suele estar directamente en la glándula suprarrenal.
Insuficiencia suprarrenal o Enfermedad de Addison (deficiencia de cortisol): Sirve para saber si el problema está en la glándula suprarrenal que no puede responder (ACTH elevada) o si está en la hipófisis que no manda la orden correctamente (ACTH baja).
2. Investigar síntomas específicos
El médico suele solicitar este estudio cuando un paciente presenta:
Síntomas de exceso de cortisol: Subida de peso inexplicable (especialmente en el rostro y abdomen), debilidad muscular, estrías moradas en la piel, presión arterial alta o azúcar elevada.
Síntomas de falta de cortisol: Fatiga extrema, pérdida de peso, presión arterial muy baja, mareos o oscurecimiento de la piel (hiperpigmentación).
3. Consideraciones importantes para la prueba
Horario de toma de muestra: Los niveles de ACTH cambian drásticamente a lo largo del día (alcanzan su punto máximo temprano en la mañana y caen por la noche). Por ello, la muestra de sangre casi siempre se toma a primera hora de la mañana (entre 7:00 y 9:00 AM).
